viernes, 24 de diciembre de 2010

HOGAR DE CRISTO CIERRA CAMPAÑA DE NAVIDAD "AMOR POR CORRESPONDENCIA"

Mediodía del 24 de diciembre, vísperas de Navidad. La gente camina raudamente por las calles de Antofagasta en busca de los últimos regalos, mientras el Hogar de Cristo se prepara para su cierre de campaña.

Todo comienza con una sencilla pero emotiva liturgia presidida por el Capellán de la Fundación, Padre Nathan Stone. Los usuarios del Centro de Encuentro del Adulto Mayor ya están dispuestos en sus sillas esperando la actividad. Un grupo de voluntarios con su pechera puesta, preparan con guitarra en mano los villancicos, los funcionarios detienen sus tareas cotidianas para cooperar con la preparación y nuestro Gobernador Pablo Toloza, el miembro del consejo del Hogar de Cristo, Francisco Korlaet y la Directora Ejecutiva, Solange Veloso, toman las bandejas para servir pan de pascua a los invitados.

De fondo una suave melodía navideña. A un costado del altar, un árbol de Navidad y un buzón que contiene las tarjetas que la comunidad antofagastina elaboró a mano. Grandes, pequeñas, con plumones y lápices de colores, los niños de la ciudad confeccionaron cientos de tarjetas que fueron entregadas a los usuarios de los diferentes programas.

El aplauso espontáneo se lo llevaron los voluntarios, que con una noble guitarra entonaron un par de villancicos. Algunas familias antofagastinas que participaron del evento, estaban sorprendidos por la mística que se generó, otros escuchaban las increíbles historias que los adultos mayores contaban y finalmente invitados y jóvenes universitarios, compartieron sirviendo a los presentes.

Luego, venía la hora de la merienda. Los adultos mayores, miraban extrañados pero muy contentos, a toda la cantidad de gente que los vino a acompañar. Con su tarjeta de Navidad en mano, disfrutan de un delicioso almuerzo, ríen, sueñan y con sencillez nos hacen descubrir, lo que realmente importa en esta fecha.

Así culminó la campaña de Navidad del Hogar de Cristo, donde se pidió a la comunidad, confeccionar tarjetas a mano, participar del concierto preparado por los usuarios y finalmente compartir en el Día del Trabajo Voluntario repartiendo las tarjetas y regalando tiempo, amor y esperanza a los más vulnerables.

Esperamos que para otra oportunidad, rescatemos el valor original de la Navidad y nos acerquemos a los más necesitados, no sólo en esta fecha, sino dentro de todo el año, nunca olvidando lo esencial que es hacernos cargo como país de nuestros vulnerados socialmente.