martes, 9 de marzo de 2010

MIS MUJERES DE PELÍCULA: MÉLANIE LAURENT

Película: "Bastardos sin Gloria" (Inglourious Basterds).
Dirección: Quentin Tarantino.
Elenco: Brad Pitt, Eli Roth, Christoph Waltz, Diane Kruger, Daniel Brühl.
Vista en: Octubre de 2009.

Quentin Tarantino ha sido el director que más ha marcado mi mundo cinéfilo; su tipo de películas, su forma de narrar historias, los diálogos que utiliza, los personajes que crea. Todo conlleva a que indiscutidamente mi manera de ver cine se remezca con cada film que realiza. Y exactamente lo mismo pasó con “Bastardos sin Gloria”, apenas llegó a las salas de cine, sabía que era una obligación el asistir y que mis expectativas no serían defraudadas en absoluto. Dicho y hecho. Ambientada en la Segunda Guerra Mundial, “Bastardos sin Gloria” narra la historia de un grupo de soldados aliados (mayoritariamente judíos norteamericanos) cuya única misión es aniquilar nazis durante la ocupación de Francia; comandados por el teniente Aldo Raine (Pitt), “Los Bastardos” –como son llamados por sus enemigos- llevan a cabo una misión para eliminar a los líderes del Tercer Reich. Asimismo, una joven huérfana judía llamada Shosanna Dreyfus (Laurent) busca vengar la muerte de su familia urdiendo un macabro plan en el cine que administra.

Dejando de lado los diálogos intensos, las situaciones delirantes perfectamente logradas, además de las brillantes actuaciones (Christoph Waltz lejos se roba la película como el villano perfecto y metódico), en esta particular visión histórica de la Segunda Guerra Mundial sobresale la imagen de Mélanie Laurent para deleite de todos los cinéfilos enamoradizos como yo. Tarantino ya me había hecho la misma jugada con Uma Thurman en “Pulp Fiction” y ahora, sin piedad ni misericordia, vuelve a repetirla con esta actriz, directora y escritora francesa de veintisiete años de edad.

Con una sonrisa seria, unos ojitos perturbadoramente hipnotizantes y una carita con indiscutidos rasgos galos, Mélanie se robó mi corazón desde el momento en que apareció en pantalla. Sin exagerar, mi reacción hubiese sido la misma –quizás no tan cargante, pero sí obsesiva- que tiene el soldado Frederick Zoller (Brühl) con ella. Desde sus sarcásticos comentarios que intercambia con él mientras renueva la cartelera de su cine hasta el dantesco desenlace final, no pude quitar mis ojos de su fisonomía adornada con esa delicada cabellera dorada.

Lo interesante del personaje que encarna Mélanie –aparte de su belleza, por supuesto- es su obstinada y segura forma de ser, logrando encantar con su personalidad fuerte y decidida al no dejar nunca de pensar en la venganza contra los asesinos de su familia; sin importar las consecuencias que ello tiene. Existen muchas escenas que representan esta idea, pero la mejor (y la que más me gusta) es cuando Shosanna está sentada en un Café leyendo un libro y fumando, Zoller va caminando por la calle y la ve a través de una ventana, por lo que decide ingresar y entablar nuevamente una conversación. Ella lo desprecia sin piedad incluso sabiendo que es un héroe de guerra. Su actitud y sarcasmo, sumada a su forma de vestir con ese chaquetón y boina, es una escena estéticamente preciosa. De hecho, creo que con esa escena fue donde me flechó.

El desenlace de Shosanna en el film no fue de mi completa simpatía, quizás producto de la embriaguez de sentimientos que hizo florecer en mí, pero sin ello la historia no hubiese concluido como debería y, sin sacar a flote al fan que llevo dentro, el final es -por abarcarlo en un solo concepto- increíble. Conclusión: Tarantino nuevamente saca un film de culto y, sin saberlo, inmortaliza otra actriz más para esta lista de musas del cine. Quentin, gracias por los favores concedidos.





1 Comentarios: Publicar un comentario

  • Blogger Nadia (10:52 p.m.)  

    La historia de su personaje en "Bastardos sin gloria", merecía una película para ella solita. El final es perversamente hermoso!!
    Saludos desde Bs. As.!!
    PD: los tengo en mi lista de blogs!