lunes, 6 de julio de 2009

CRÍTICA: "LA STRADA" (1954)

Italia, 1954, 94 min.
Título Original: La Strada.
Dirección: Federico Fellini.
Guión: Ennio Flaiano, Tullio Pinelli y Federico Fellini.
Cuando muere el padre de Gelsomina, su propia madre la vende a un artista ambulante, Zampanó. Pese al carácter violento y agresivo de éste, la muchacha se siente atraída por ese estilo de vida en la Strada (la calle, en italiano), sobre todo cuando su dueño la incluye como parte de su espectáculo. Pese a que varios de los pintorescos personajes que se encuentra por el camino le ofrecen que se una a ellos, Gelsomina demostrará su fidelidad a Zampanó hasta los límites de su voluntad.


“La Strada” (1954), cinta de época, denota el ambiente de posguerra en el que se ve a Italia sumergida en un aspecto político-social devastado. Gelsomina (Giuletta Masina), es una mujer de 30 años que es vendida por su madre a un hombre rudo, Zampanó (Anthony Quinn), a cambio de dinero. Ambos tienen diferentes personalidades, pero están unidos por la realidad de pobreza, miseria y hambruna en la que viven. Gelsomina es una fiel campesina, inocente y frágil, que esperaba que su “dueño” la llegara a amar algún día, pero a cambio recibió golpes y malos tratos.

Zampanó, es un hombre rudo, tosco y de sentimientos poco profundos. Ambos, viajaban juntos para conseguir dinero mediante actuaciones de clown y espectáculos circenses en las calles. Así, ganaban de las propinas y vivían en un antiguo carro manejado por Zampanó en su motocicleta. Mientras él tenía una actitud de agresión con Gelsomina, ella era sumisa.

En un sentido temático, el machismo es uno de los aspectos principales que se desarrolla. Es una película de la corriente del neorrealismo italiano. Sus personajes no sólo representan el contexto machista que se vivía a mediados del siglo pasado, sino el tema de cómo superar la desoladora situación en la que se encontraban, con un tono esperanzador. Esta decadencia y desprotección se liga con una denuncia a la realidad de Italia de aquellos tiempos.


Federico Fellini produjo La Strada cuando su vinculación con el neorrealismo italiano estaba latente. “La calle”, su nombre en español, fue creada en 1954 y se compone de diversos temas que tratan la situación de miseria de la época en Italia.

A pesar que Fellini grabó este film en lugares reales -por la falta de presupuesto para crear un escenario ficticio-, el resultado es aún más íntegro y convincente para el espectador. “La Strada” (“La Calle”), realmente se vive en la calle, carreteras, en el mundo que está “afuera”. La pareja viaja por muchas partes del país europeo y nos muestra un escenario totalmente exterior.

En términos cinematográficos, los recursos que se utilizan mediante la música -a cargo de Nino Rota- y su fotografía en blanco y negro -realizada por Otello Martelli- son elementos indispensables para completar la actuación y contenido del film. Ganadora del Oscar a Mejor Película de Habla no Inglesa en 1956 y siendo una de las mejores creaciones de Federico Fellini, un amante del cine no se puede quedar sin ver esta gran obra de arte.





Trailer:

1 Comentarios: Publicar un comentario

  • Anonymous danipuntano (1:14 p.m.)  

    Luego de leer decenas de críticas muy ilustradas sobre La Strada, se advierte que todas ponen el acento en Zampanó y Gelsomina, lo que es acertado. Pero se olvidan de un personaje central, Il Matto (El Loco).- Hay una corriente literaria que cree ver en el Loco al Angelus de la mitología griega, que llevaba las buenas noticias de los dioses (las malas las daba el Daimon).- Esta teoría se hace fuerte en la escena cuando aparece el Loco y se adorna con unas alitas, escena que camina sobre el alambre.-

    Otra visión, que no es incompatible con la anterior, es la que ve al Loco cómo la conciencia de Zampanó, y se apoya en la escena en que tras la pelea con Zampanó, el dueño del circo lo interroga si ya lo conocía, y éste responde "Hace mucho que nos conocemos". También se apoya ésta crítica en el hostigamiento, cargadas, etc. del Loco a Zampanó, interpretado cómo una conciencia que lo molestaba, hasta que sencillamente lo mata, es decir, mata a la conciencia, no la escucha más.-

    Apoyado en éstos criterios, queda claro que el gran tema de la película es EL SENTIDO DE LA EXISTENCIA.- El Loco tiene la misión de salvar a Zampanó, pero necesita de la colaboración de Gelsomina, que será el instrumento para la salvación de Zampanó.

    Para ello, Gelsomina tiene que tener conciencia de su propio valor en la vida (escena de la piedrita, dónde el Loco ante el dolor de Gelsomina que dice que no sirve para nada, recoge una piedrita del suelo y dice: "Todo sirve para algo; yo no se para que sirve ésta piedrita, pero si el Creador la ha puesto en el mundo para algo será). Allí Gelsomina toma conciencia que su destino es salvar a Zampanó, lo acepta, y se dedica a ello.

    Pero Zampanó la abandona en la calle....Años después, al pasar por el lugar, y escuchar la música que tocaba Gelsomina y enterarse de su muerte, toma conciencia....esa noche se emborracha, pelea con todos, y termina en la orilla del mar, en esa impresionante escena donde parece lavar su culpa en el agua, pero dónde lo más importante es que ha tomado conciencia de lo sucedido y llora amargamente su culpa....

    Gelsomina, a años de su muerte, logró plasmar el sentido de su existencia, salvar a Zampanó.-