"EL HIJO DE MI PADRE", LO NUEVO DE MAURICIO MATUS... MADE IN ANTOFAGASTA



La cinta fue estrenada en Cannes este año y formó parte de la Selección Oficial junto a 14 películas internacionales del orbe, donde fue destacada por la prensa especializada mundial. Además, fue la gran ganadora del reciente Festival Internacional de Cine de Santiago Sanfic 2008, y ya ha recibido el máximo galardón en diversos Festivales, como en Suiza, México y Francia.
Después de este resumido dossier, es fácil suponer que Tony Manero era una de las cintas más esperadas por el público en este segundo semestre. La historia se centra en Raúl Peralta, un bailarín aficionado de clase baja, con evidente falta de talento para la danza, quien está obsesionado con el personaje de John Travolta en Fiebre de Sábado por la Noche, Tony Manero. Raúl se siente Tony, quiere hablar, caminar y bailar como él, va todos los días a la función de cine a ver la cinta una y otra vez para aprenderse cada uno de los diálogos de su ídolo. Por ello, su sueño es ser reconocido a nivel nacional como Manero, para lo cual cada fin de semana se presenta junto a Cony (Amparo Noguera), la Pauli (Paola Lattus) y Goyo (Héctor Morales) en un bar capitalino, realizando una que otra coreografía. Pero los tiempos no son fáciles, corre 1978 y, en plena dictadura, cualquier movimiento en falso puede ser condenado por la autoridad a cargo, y eso resulta un problema para Raúl, quien está dispuesto a cualquier cosa para conseguir su meta y una vida un poco más digna, incluso cometer los más horribles crímenes.
A pesar de los laureles y las grandes críticas recibidas, la cinta no resulta fácil de digerir para cualquier tipo de espectador. Pablo Larraín realiza su segundo largometraje después de Fuga (2006) y bajo cualquier punto de vista, la película es un gran riesgo considerando las alegorías y la innovadora forma de proponer el trabajo, obligándonos a sacar todo nuestro poder de abstracción fuera. Empecemos.
Mucho se ha hablado sobre el contexto histórico en el cual se desarrollan los hechos. Si bien nos ubicamos en plena dictadura, el tratamiento es sumamente cuidadoso, dejando sólo a ciertos guiños la realidad política de ese entonces. No se asuste si piensa que va a presenciar un destacamento comunista ni tampoco que le van a tocar a su general. El fondo va mucho más allá.
La estética y el uso de técnicas cinematográficas un tanto novedosas para el convencional cine chileno, pueden resultar algo inexplicables. Desenfoques sin asco, excesivo uso del silencio y diálogos introspectivos (casi surrealistas en algunos casos), pueden atornillar al revés si Ud. sólo quiere ir a divertirse a la sala de cine. Pero finalmente son estos detalles lo que hacen de Tony Manero una película especial, incómoda, llena de sensibilidad real -pero a la vez poco pretenciosa-, entregándonos la agobiante necesidad del protagonista en la búsqueda de su identidad, perdida por muchos en épocas pasadas, develando en parte la realidad que a nuestro país le tocó sufrir durante casi dos décadas.Imposible no mencionar el acabado trabajo actoral del pequeño elenco que conforma la película. Sin detallarnos ni explicarnos la función de cada uno, el guión habla por si solo describiendo perfectamente a cada uno de los personajes de la cinta. Amparo Noguera y Héctor Morales son lo suficientemente buenos para no caer en la eterna sobreactuación que uno tanto teme del cine chileno, y Paola Lattus, nuestro joven crédito local reconocida por su trayectoria en las tablas antofagastinas (y columnista de elotrocine.cl, por qué no también decirlo), brilla con luces propias interpretando a Pauli, la hija del personaje de Noguera, quien se muestra humilde e inocente ante las libidinosas miradas de Raúl, pero que algo oculta tras su temeroso andar. Mención aparte merece Alfredo Castro. Ya nos había regalado grandes papeles en la propia Fuga (2006) y en Casa de Remolienda (2007), pero definitivamente es con Raúl Peralta que alcanza uno de los personajes mejores elaborados del cine chileno hasta la fecha. Comparado con Al Pacino por la prensa internacional y no sólo por su parecido físico en esta película, Raúl esconde tras su mirada perdida y su silencio sepulcral, una necesidad esencial: la necesidad de dejar atrás una vida sin oportunidades y escapar de una sociedad que no tiene nada que ofrecerle, a través de su máximo ídolo, que es lo único que lo llena y lo evade de su angustiante vivir.
Jacques Mandelbaum, del destacado periódico francés Le Monde, la calificó como “una farsa que quita el aliento”. Después de eso, no hay mucho más que explicar.
Con una ambientación notable de la época, incluyendo la recreación total del mítico espacio televisivo llamado “El Festival de la Una”, con Enrique Maluenda, “Poncho Lindo” y “Sabrosalsa Deyco” incluidos, Tony Manero no es una simple historia de un chilenito clase baja que pretende a toda costa ser igual a su personaje favorito. La cinta apela de una manera perturbadora a nuestro inconciente colectivo, a los difíciles momentos vividos por millares de personas que vieron como su libertad fue opacada y perdieron la poca identidad que iba quedando (y de manera notable, sin necesidad de llenar la pantalla de tanques, fusiles ni fuerzas armadas); muestra la realidad de un grupo de personas que, sin escogerlo, se vieron obligados a vivir en el bajo mundo. Vemos la historia de Raúl Peralta, un ser disfuncional, estancado por sus propios sueños, que ni siquiera es capaz de controlar sus propias ambiciones y quien no dudará ni un sólo segundo en conseguir su ansiado anhelo: convertirse en Tony Manero.
Por Wladimyr Valdivia Westphal.
Trailer:

De Roland Joffé, director de la premiada película La Misión (1986) y La Letra Escarlata (1995) basada en la soberbia obra literaria norteamericana del mismo nombre, llega con más de un año de retraso a nuestros cines Captivity, mal titulada como “El Sótano”. Jennifer Tree (Elisha Cuthbert) es una hermosa modelo de cosméticos que por extraños motivos es secuestrada por un psicópata. Cuando despierta, se encuentra maniatada y en en cautiverio en el ático de una casa, el cual cuenta con la más sofisticada tecnología de punta: proyecciones holográficas, control automático de cada cerrojo y ventana, y una infinidad de cámaras de circuito cerrado que vigilan cada movimiento de la víctima. Tras un par de días de horribles sometimientos, Jennifer descubre que no es la única atrapada. Gary (Daniel Gillies) está en una pieza aledaña ala de ella, bajo similares condiciones, y juntos intentarán zafarse de este enajenado mental. A parte de eso, no hay mucho que comentar, más que destacar la posibilidad de hacernos reír en tan poco tiempo (aún sabiendo que se trata de un thriller de terror) y sorprendernos por el poco tacto del director con el ridículo uso del factor sorpresa, prácticamente inexistente.
“Aburrida” por lo bajo, la película no tiene mucho sentido de existir. Si bien se sostiene sobre un ritmo argumental ágil (no por nada dura menos de 90 minutos), no es más que una mala excusa para hacerle ganar unos pesos a la -cada día más preciosa- Elisha Cuthbert, que por mucho sea el cariño que le tengamos los seguidores de 24 a Kim Bauer, esa es la verdad. Claro, a una cinta de este género no se le puede pedir mucho si los protagonistas, quienes ven sus vidas amenazadas en cada minuto por las más horrendas torturas, sólo piensan en tocarse y besarse. Miedo, pánico y mucho frío es lo que pretende entregarnos Captivity, pero reprueba con creces por los agotados y siempre mal usados clichés, y un desenlace final, casi, imperdonable. (Lo sé, no se debe y tampoco acostumbro a entregar “spoilers” o avances acerca de la trama, pero de verdad que es imperdonable). Para no ser tan destructivos, démosle algo de crédito al trabajo de montaje, por una puesta en escena relativamente trabajada.
Entonces ¿por qué hablar de una cinta en cartelera que no lo merece? Simplemente para aprovechar el espacio y hacer un reclamo formal ante la casi “curiosa” disposición de films que se exhiben en cartelera. Las últimas dos semanas hemos presenciado cómo dos trabajos nacionales, El Brindis y La Buena Vida, han sucumbido ante la taquilla nacional, atrayendo una cantidad de público ínfima, provocando sus salidas de la cartelera a menos de 1 semana de su fecha de estreno. Esto no es sólo responsabilidad del mal manejo publicitario que provoca el poco interés del espectador, sino del sistema sobre el cual trabaja la distribución y proyección de películas en nuestras salas de cine, que sólo responde a una palabra: marketing.
Quizás la culpa tampoco sea de la Cadena de Cine que las exhibe, pero si nadie pone de su parte, el cine nacional seguirá rindiéndose ante producciones que, ni en narrativa ni en estética, nos llegan a los talones, como es el caso de esta cinta (un legado más de esa obra maestra llamada Siete Pecados Capitales) forzada, previsible y mala copia de Saw.
Por Wladimyr Valdivia Westphal.

JAMES BOND: QUANTUM OF SOLACE
Director: Marc Forster.
Fecha Estreno: 7 de Noviembre de 2008.
(Ver Trailer)


LA GUERRA DE LOS BOTONES
WILLY WONKA Y LA FÁBRICA DE CHOCOLATE
BUGSEY MALONE
LA HISTORIA SIN FIN
LOS GOONIES
Si había una película de la cual nunca nos esperaríamos un remake, era de Pesadilla en Elm Street (1984). Quizás porque por sí sola ya era un referente, o porque una cinta tan importante dentro de un género como el terror como esta no tiene comparación, o simplemente porque no era necesario. Pero la industria manda, y desde hace un buen tiempo que se estaba rumoreando la posibilidad de este nuevo remake de horror.
Y si bien aún no se confirma quien será el encargado de dirigir esta nueva cinta ni cuando comenzarán las grabaciones, si se sabe a ciencia cierta que el actor escogido para revivir al desquiciado Freddy Krueger, será nada menos que Billy Bob Thornton (Monster's Ball, El Hombre que nunca Estuvo). Esto después que lo comfirmara el propio Robert Englund, actor que interpretara durante toda la saga al maldito Freddy. Una elección que no deja de llamar la atención, pero que a la vez promete demasiado, considerando el gran talento de Thornton y la similitud entre su humor y manera de ser, con la necesaria para representar este papel.
Nos encontramos con el Che Guevara en el momento cumbre de su fama y de su poder, después de la revolución cubana, pronunciando un discurso en las Naciones Unidas, reafirmando su compromiso con la lucha del Tercer Mundo contra el imperialismo de los Estados Unidos. Más que un soldado, el Che es una figura glamurosa en el escenario mundial. De repente el Che desaparece, como si lo hubieran borrado de la faz de la tierra. ¿Por qué ha dejado Cuba? ¿A dónde ha ido? ¿Está vivo? El Che reaparece de incógnito en Bolivia, irreconocible y operando desde las sombras. Organiza un pequeño grupo de camaradas cubanos y reclutas bolivianos para empezar la gran Revolución Latinoamericana. La campaña boliviana del Che es una historia de tenacidad, sacrificio, idealismo y lucha de la guerrilla que finalmente fracasa, conduciendo al Che hasta su muerte.
***
Grupo: http://www.facebook.com/group.php?gid=29384301776
Y si ya eres miembro del grupo, invita a tus amigos facebook para difundir este espacio, en tan sólo 4 pasos:
1. Ingresa al grupo.
2. Da click en "Invitar gente a unirse", en el link de la derecha bajo el logo.
3. Ponle ticket a tus amigos que te aparecerán enlistados a la derecha.
4. Una vez agregados a la lista del centro, haz click en "Mandar Invitaciones".

La actriz chilena Leonor Varela, radicada en Hollywood, estrenó el pasado viernes la película Hell Ride, realización independiente escrita y dirigida por Larry Bishop y que contó con Quentin Tarantino como productor ejecutivo. En el film, Varela interpreta a una chica llamada “Nada”, pero que en realidad lo tiene todo. Sin ir más lejos, ella reconoció que tuvo que hacer el rol más sexy de toda su trayectoria y el mismo Tarantino le quiso dar más protagonismo una vez que vio su desempeño, quedando como una pieza fundamental en esta historia sobre motos, cerveza y sensualidad.
Teresa, Edmundo, Mario y Patricia son cuatro habitantes de la ciudad de Santiago, cuyas vidas se entrecruzan en medio de bocinazos, frenadas y alarmas de autos, pero que difícilmente llegan a tocarse. Sumidos en la vorágine urbana, cada uno de ellos persigue su sueño: Teresa es una sicóloga que busca salvar vidas, Edmundo un peluquero que anhela tener un auto; Mario quiere entrar a la Filarmónica, y Patricia sólo sobrevive. Cada uno anhela algo que pareciera ser asequible.
Jurado, junto a Adriana Zuanic y todos los ganadores en Competencia
Posteriormente, se entregaron los premios a las cintas con más asistencia de público, tanto a nivel nacional como internacional. Las ganadoras fueron:
PREMIO DEL PÚBLICO MUESTRA INTERNACIONAL:
"Satanás", de Andrés Báiz (Colombia).
Premio: Galardón "Perla del Norte".